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¿Los cambios de clima afectan la piel?

Junto con las estaciones nuestra piel también cambia con la finalidad de adaptarse a las nuevas temperaturas. Estos cambios conllevan una serie de cuidados para evitar tanto enfermedades como imperfecciones en la piel.

Los cambios de la piel en distintos climas

Con las bajas temperaturas el poro se cierra más con el objetivo de protegernos del frío, por ello, las personas que vive en zonas frías tienen la piel más seca y sensible. Uno de los principales peligros bajo estas circunstancias es la deshidratación lo que hace que la piel se reseque y en el peor de los casos pueden escamarse.

Por el contrario, las personas que viven en zonas cálidas tienen una piel mucho más tersa, ya que el aumento de temperatura consigue todo lo contrario en nuestra piel. Cuando el sol es más intenso produce una vasodilatación del folículo de nuestra piel, dándole un aspecto más grueso y una estructura más blanda, consecuencia de mayor sudoración; y en el peor de los casos, una alta exposición a los rayos solares puede provocar cáncer de piel.

>> Tips para evitar la sudoración excesiva <<

Cuidados contra los cambios de clima

En las estaciones frías la mejor medida es mantener la piel en constante hidratación. Para lograrlo existen diferentes remedios u opciones que dependerán del gusto y características de cada personal. 

Las cremas hidratantes suelen ser la mejor opción, aunque el tratamiento en ocasiones tiene que ser algo más prolongado cuando se han llegado a producir durezas en algunas partes, como por ejemplo en los pies. Una crema hidratante también es útil durante el verano, ya que a veces el sol puede causar el mismo proceso. Las cremas hidratantes que contienen urea son particularmente útiles para aliviar la resequedad y durezas en la piel.

De igual forma, tanto en verano como en primavera es imprescindible la crema solar para evitar el desgaste en la piel, especialmente durante las horas de máxima intensidad lumínica. Es imperativo recordar que el protector solar, independientemente de la marca y el FPS, debe re-aplicarse cada 4 horas.

En otoño, al disminuir la luz del día, se pueden agravar algunas afecciones de la piel como el acné o la psoriasis. En estos casos es necesario prestar especial atención a la higiene de la piel, para evitar problemas derivados de estos trastornos.

Podemos utilizar remedios caseros para su mejora, pero en caso de agravarse lo mejor es acudir al dermatólogo para un tratamiento más adecuado y adaptarlo a la época del año en la que estamos.

Alimentación para la piel

Una dieta rica en vitaminas puede ayudar mucho al cuidado y mantenimiento de la piel. Consumir vitaminas A, C y E es necesario para mantener una correcta salud general, lo cual se traslada a una piel radiante. Asimismo, es importante evitar el alcohol o el tabaco, ya que estas sustancias reducen la hidratación de la piel.  

Para un correcto y preciso cuidado de la piel lo más recomendable es recurrir a un especialista que brinde un diagnóstico de acuerdo a las características de tu piel y al clima al que estés más expuesto.

Evita éstas y otras imperfecciones o enfermedades de la piel acudiendo con un dermatólogo experto. El Dr. Rodrigo Roldán te invita a que conozcas más sobre los tratamientos que ofrece para el cuidado de tu piel.

Tel. 5601 2818

Dr. Rodrigo Roldán Marín

Dermatólogo Especialista en Cáncer de Piel

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