tipos de lunares en la piel

Tipos de lunares en la piel: ¿cómo detectar uno anormal?

La mayoría de las personas piensa en sus lunares meramente como puntos o manchas en el cuerpo, pero existen lunares de diferentes formas y tamaños que nos pueden dar señales sobre la salud de nuestra piel. Entenderlos es la clave para prevenir enfermedades como el cáncer de piel.

Antes que nada, ¿qué es un lunar?

Un lunar es un punto oscuro que se ha desarrollado en la piel y está compuesto de células que han crecido en grupo, en lugar de individualmente. Estas células se conocen como melanocitos y son responsables de producir la melanina, es decir, el pigmento de nuestra piel.

Los lunares en la piel se pueden formar por exposición al sol, pero también puedes nacer con ellos, incluso heredándolos. Hay algunos que también se desarrollan por cambios hormonales durante la pubertad o el embarazo.

El número de lunares varía de persona a persona, pero el promedio en un adulto se localiza entre 10 y 50 lunares. La mayoría de estos lunares serán inofensivos, pero es necesario hacer revisiones frecuentes para prevenir enfermedades. Tener lunares no es una enfermedad, pero tener más de 50 en todo el cuerpo, sí es un marcador de riesgo para desarrollar cáncer de piel (melanoma).

Tipos de lunares de la piel

No todos los lunares se desarrollan de la misma forma. A continuación, te compartimos una guía rápida sobre los tipos de lunares en la piel.

Es bueno saber que los lunares son categorizados por múltiples factores, incluyendo cuándo se desarrollaron, dónde se localizan y si muestran síntomas típicos o atípicos. Esto significa que los lunares se suelen describir en varias clasificaciones. Por ejemplo, puedes tener un lunar común adquirido juntural o un lunar atípico congénito.

Común o banal

Un lunar común usualmente es uno que mide menos de 6 mm de diámetro, tiene bordes distinguibles, regulares y una pigmentación homogénea (un mismo color). Estos lunares suelen encontrarse en piel expuesta regularmente al sol y aunque tienen el potencial de convertirse en cáncer de piel esto no suele ocurrir pues el melanoma generalmente aparece en la edad adulta como una lesión de novo o reciente aparición.

Atípico

Los lunares atípicos, o nevos displásicos, son lunares que exhiben síntomas irregulares. Usualmente, no están bien delineados, varían en color (2 o más colores), son más grandes que la mayoría del resto de los lunares y tienen componentes tanto planos como elevados.

Aunque este tipo de lunares comparte una gran cantidad de similitudes con lunares cancerosos, suelen ser benignos. Como sea, una persona con muchos lunares atípicos suele estar en mayor riesgo de padecer de cáncer de piel, por lo que las revisiones constantes son necesarias y recomendables.

Tipos de lunares por tiempo

Congénitos

Los lunares congénitos son lunares que están presentes desde el nacimiento o aparecen poco después del msimo. Son causados por melanocitos en la dermis (la capa de en medio de la piel), epidermis (la capa superior de la piel) o ambas. Este tipo de lunares puede variar en tamaño y a veces se refieren a ellos como marcas de nacimiento.

Los lunares congénitos gigantes pueden estar en riesgo de desarrollarse como melanomas la adolescencia o en la edad adulta, por lo que es necesario vigilarlos constantemente.

Adquiridos

Los lunares adquiridos aparecen a lo largo de la infancia o la etapa adulta. La mayoría de estos lunares son benignos y no representan ningún riesgo. Estos son los lunares más comunes y suelen ser causados por la exposición al sol.

Tipos de lunares por lugar

Nevus Melanocítico Juntural

Los nevus melanocíticos junturales son lunares en la piel que ocurren por la acumulación de melanocitos en la zona donde se unen la dermis y la epidermis. Estos lunares usualmente son planos, bordes regulares y pigmento homogéneo, aunque pueden variar de color.

Normalmente, se adquieren durante la infancia y los primeros años de la etapa adulta, ya que, conforme envejecemos, es común que los lunares tiendan a desaparecer.

Nevus Intradérmico

Los nevus intradérmicos son lunares de color carne que frecuentemente se confunden con la piel que los rodea. Su pigmentación no es tan oscura como la de los Nevus Melanocíticos Junturales, porque se localizan en la dermis, es decir, la capa de en medio de tu piel.

Estos lunares en la piel suelen desarrollarse desde el final de la infancia a lo largo de la etapa adulta. Son muy comunes y usualmente benignos. Suelen ser elevados y dar la apariencia de “lunar de bruja”.

Nevus Compuestos

Los nevus compuestos muestran características de los nevus junturales e intradérmicos, con melanocitos localizados en la dermis y la unión dermoepidérmica. Estos lunares tienen un centro elevado con áreas lisas en los bordes. Sus bordes suelen estar bien definidos y tienen un poco de pigmentación.

¿Cómo saber si tus lunares son normales?

Si notas que algún lunar no parece completamente normal, es aconsejable que realices la técnica ABCDE. Sin embargo, para prevenir enfermedades como el cáncer de piel, puedes seguir las siguientes recomendaciones:

 

  • Autoexplórate mensualmente.
  • Acude regularmente a consulta con tu dermatólogo (cada 6 meses).
  • Utiliza la protección solar adecuada.

 
El cuidado de la piel es indispensable hoy en nuestros días. Ante la aparición de cualquier lunar nuevo o sospechoso, acércate al Dr. Rodrigo Roldán, dermatólogo especialista en cáncer de piel, para aclarar tus dudas y prevenir ésta y otras enfermedades.

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